Uno de estos términos en cuestión es la postmodernidad, y se le pueden acuñar diferentes acepciones o términos o que es un movimiento que se contrapone a los discursos y prácticas de la modernidad, en fin, podemos encontrar una innumerable cantidad de definiciones, vaya usted a saber a que conclusión llevaría tal búsqueda.
En días recientes me tocó vivir un suceso que hasta entonces estaba relegado (al menos para mí) a las páginas de sucesos de los diarios y a los noticiarios, es lo que se conoce por sicariato, o como suele decirse ahora ajuste de cuentas, eso presumo por cómo se dieron los acontecimientos. Con este hecho me puse a pensar y a reflexionar sobre lo que he estudiado, lo leído en la universidad y en los libros, cada vez me convenzo más que los preceptos que se inventa el hombre son para justificar y tratar de ocultar este canibalismo social que nos embarga en estos tiempos postmodernos.
Volviendo al tema del asesinato que justamente sucedió por mi casa y que conmocionó sin duda a todo el sector, me vino a la mente el referido termino (postmodernidad), el cual concibo tan vacio y abstracto; cuando consigo las enormes diferencias entre ese mundo real y ese mundo ideal, entre el país que tenemos y el que deseamos tener, en las brechas sociales y las oportunidades que cada quien tiene en el transcurso de su vida para en definitiva revertir las distancias sociales, económicas, en suma, culturales. Cada vez que leo en los diarios, “Muerto joven para despojarlo de su teléfono”, “Hombre celoso mató a su mujer y se suicidó”, “Capturado policía que formaba parte de una banda de extorsionadores”, “Político es condenado por corrupto”,(disculpen este titular, ya quisiera yo que esto pasara) “Conflicto en medio oriente deja cien muertos”, “Desnutrición golpea a países del tercer mundo y en Milán preocupados por altos índices de anorexia de las modelos”, en fin, la cultura de la bala, la cultura de la violencia, de la banalización de todo lo que sucede, pero tranquilos que no hay por qué preocuparse, -el partido del domingo lo gana el barca y Messi marca cuatro goles-,
Pareciera que estamos en una huelga de parpados caído, como lo dice un poema de Lydda Franco Farías, cerramos los ojos ante lo obvio, lo obvio es, la crisis de valores, el culto por lo tecnológico, el consumismo, la interpersonalidad comunicacional que cede terreno en el plano real, el individualismo, y un sinfín de menudencias y digo menudencias porque ya se han escrito y escrito hasta la saciedad que debería ser agua pasada, pero no, es entonces cuando cuesta trabajo pensar en rupturas con modelos anteriores cuando seguimos padeciendo de los mismos males del pasado, sin ir muy lejos tenemos tratados internacionales antibelicistas, de no agresión muy postmodernos y nos matamos todos los fines de semana en las calles unos con otros.
La verdad mis amigos y amigas que tanta postmodernidad nos tiene loco, este asesinato es sólo una minúscula parte de lo que sucede a diario, lo refiero por haberlo vivido tan de cerca y como argumento para esgrimir esta preocupación (el deterioro social que nos sentencia a vivir con miedo), el hecho de que etiquetamos todo, tendencias artísticas, movimientos sociales, manifestaciones culturales, pero en el fondo seguimos padeciendo de lo mismo, sigue reinando la mezquindad, el abuso de poder, la manipulación, la estreches de corazón como dice la canción.
… en fin, los efectos de poner en práctica los cánones postmodernos son muchos, las soluciones claro que las hay, son numerosas y muy efectivas pero necesitan de un colectivo dispuesto a revertir el caos que impera, un entramado social que deje de creer en los mecías prefabricados y desechables de paso, en estos héroes postmodernos que siempre nos dicen que van hacer pero nunca como lo van hacer, simplemente no tienen idea y si la tienen no les interesa, el cambio o la llegada a un plano o sistema social diferente debe llegar del consenso, de la generación de ideas,de aplicar la piramide invertida, que el colectivo pueda realmente empoderarse de su destido, no de uno de estos superhéroe postmoderno.
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